"Cuando el cielo quiere salvar a un hombre, le envía amor" Lao-Tse "

Que el amor sea tu única guía, sin mapas, sin dogmas, sin maestros, sólo amando...

jueves, 7 de febrero de 2013

Árboles, aves y mitos: símbolos de trascendencia



"El psicoanálisis no puede ser considerado como un método de educación, si por educación entendemos el tópico arte de podar un árbol de una forma artificialmente hermosa. Pero para aquellos que tienen una concepción de la educación más alta, recompensarán más el método de cultivo que hace que un árbol cumpla en su propia perfección con sus condiciones naturales de crecimiento. "

"Psychoanalysis cannot be considered a method of education if by education we mean the topiary art of clipping a tree into a beautiful artificial shape. But those who have a higher conception of education will prize most the method of cultivating a tree so that it fulfils to perfection its own natural conditions of growth."

C. G. Jung, la teoría del psicoanálisis (conferencia) de 1915




Inanna antigua diosa sumeria del cielo y de la tierra decide conscientemente hacer un viaje al mundo subterráneo para asistir a los ritos funerarios de Gugalanna, esposo de su hermana Ereshkigal, reina del mundo subterráneo. Antes de iniciar su descenso, Inanna da las instrucciones pertinentes a Ninshubur, su fiel sirvienta, de apelar a los dioses padres Enlil, Nanna y  Enki, y solicitar su ayuda para que le liberasen  si no volvía al cabo de tres días. Inicia su descenso y en la primera puerta del mundo inferior es detenida por Neti, el portero, que le pide que se identifique, Cuando Neti informa a Ereshkigal, reina del mundo subterráneo, de que Inanna pide ser admitida para asistir al funeral de Gugalanna, Ereshkigal se pone furiosa. Da instrucciones para que Inanna sea tratada según las mismas leyes y ritos que se aplican a los demás que entran en su reino. Debe quitarse sus ropajes reales y entrar desnuda y agachada.

El guardián de la puerta obedece e Inanna tendrá que despojarse de una parte de su magnífica indumentaria en cada una de las siete puertas. Al ir franqueando cada una de las puertas, Inanna se va desnudando, quitándose todo lo que le ha definido en el mundo de los vivos. 

Cuando llega al mundo subterráneo, Ereshkigal la mira con el ojo de la muerte, fulminándola. Después cuelga su cadáver en una estaca para que se pudra.

Cuando tres días después Inanna no ha vuelto, Ninshubur empieza a lamentarse y batiendo su tambor, empieza a dar vueltas alrededor de las residencias de los Dioses. Acude a Enlil, el dios más alto de cielo y tierra, y a Nanna, dios de la luna y padre de Inanna, pero ambos se niegan a interferir en los asuntos del mundo subterráneo. Finalmente Enki, dios de las aguas y de la sabiduría, rey de las corrientes de agua y de los ríos, escucha la súplica de Ninshubur y llora por Inanna.

Enki (que se podría considerar como el dios relacionado con las emociones) crea con la suciedad de debajo de sus uñas dos criaturas, ni masculinas ni femeninas, llamadas kalatura y kurgara. Les da comida y bebida que llevar al mundo subterráneo y les ordena que vayan a llorar con Ereshkigal. Se deslizan sin ser notadas por el mundo subterráneo y consuelan a Ereshkigal que está desconsolada por la muerte de su consorte. Ereshkigal está tan agradecida por su compasión que les ofrece un regalo. 

Le piden el cuerpo de Inanna sobre el que espolvorean comida y el agua de la vida. Devuelta a la vida se le recuerda a Inanna que si quiere volver del mundo subterráneo debe buscar un sustituto para reemplazarla. 

Al volver por las siete puertas de regreso al mundo de los vivos y reclamar sus ropajes reales, los demonios se agarran a ella para recuperar a su víctima. La última parte del mito trata de la búsqueda de su sustituto, su consorte, Dumuzi, que no había llorado su muerte y le había quitado el trono.

Si vemos este mito como una metáfora de nuestras propias vidas, Ninshubur se puede considerar el “aliado interior” que permanece como fiel testigo de nuestro proceso, que puede ver y hacer algo por nosotros incluso cuando nos encontramos sumidos en la desesperación más profunda.          
          

(Extraído del libro El viaje heroico de la mujer. Maureen Murdock.)


Inanna es la guía hacia los lugares oscuros de la desintegración, la muerte psicológica y espiritual. El descenso de Inanna escenifica los estadios del peregrinaje espiritual, un descenso a las cavernas oscuras del subconsciente donde se oculta lo desconocido” dicen las autoras de Danzando con la sombra, Marcia Starck y Gynne Stern. 

Representa el viaje que la mayoría de nosotr@s hacemos en algún momento crítico de nuestra vida, y nos empuja a mirar qué hemos ido escondiendo bajo la alfombra. Para comprenderse a sí misma, Inanna debe bajar al submundo o reino inconsciente y encontrarse con su parte oscura, simbolizada por Ereshkigal. Debe aprender que ambas son una misma persona.

“La reducción de los bienes materiales a un mínimo para poder conectar con su verdadera naturaleza es una característica de muchos descensos” resaltan Starck y Stern. “Simboliza la renuncia  a las viejas ilusiones e identidades del yo, de las que dependemos. 

Estar desnudos es una vuelta al estado de despersonalización. Representa la renuncia a todas las máscaras y características de la personalidad. Otra de las cualidades es el sacrificio: para salir del submundo, debió sacrificar a un ser querido.

También Ereshkigal debe renunciar. Ella es en realidad la diosa oscura, no Inanna, y comparte algunas cualidades con Lilith: intensa sexualidad, profundas heridas acumuladas por causa del rechazo y una relación con los aspectos femeninos de la noche. Cuando Ereshkigal acepta renunciar aquello que más le cuesta, “se siente parcialmente curada”.



En el fragmento de un poema de Amy Sophia Marashinski, Inanna reflexiona acerca de su experiencia con su hermana en el Otro Mundo:


“Ella era todo lo que yo no soy
Todo lo que yo había ocultado.
Todo  lo que yo había enterrado.
Todo lo que yo había negado.

Ereshkigal, mi hermana. Ereshkigal mi sombra. 
Ereshkigal mi propio yo.”





"Un niño, como hemos dicho, posee el sentido de perfección, pero sólo antes del surgimiento inicial de su consciencia de ego. En el caso de un adulto, el sentido de perfección se consigue mediante una unión de la consciencia con los contenidos inconscientes de la mente. Fuera de esa unión, surge lo que Jung llamó "la función trascendente del la psique", por la cual el hombre puede conseguir su más elevada finalidad: la plena realización del potencial de su <<sí-mismo>> individual. 

Asi, lo que llamamos <<símbolos de trascendencia>> son símbolos que representan la lucha del hombre por alcanzar esa finalidad. (...) Esos símbolos son múltiples en su forma. Ya los encontremos en la historia o en los sueños de los hombres y las mujeres contemporáneos que atraviesan una etapa crítica de su vida, podemos ver su importancia. (...) 


En este caso, el ave es el símbolo más apropiado de trascendencia."


Joseph H. Henderson (Los mitos antiguos y el hombre moderno)










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