"Cuando el cielo quiere salvar a un hombre, le envía amor" Lao-Tse. Que el amor sea tu única guía, sin mapas, sin dogmas, sin maestros, sólo amando...
Sospecho que hoy empiezo a Ser Canción, si seco un llanto. Y la canción con alma echó a volar y desde entonces los dos, vivieron más despacio, a pesar de su tiempo y de su espacio. Y un día como lluvia, ellos caerán y mojaran todo y su misterio crecerá verde sobre el mundo" Silvio Rodriguez.

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sábado, 29 de diciembre de 2012

La Luna (III)





‎"Y sobre todo mirar con inocencia.  Como si no pasara nada,
 lo cual es cierto."


Alejandra Pizarnik


En la senda...





Entrelunas (II)





Un día un niño le preguntó a La Sabia del lugar,
cual era la cosa más fuerte...

La Sabia le dijo unos minutos después, 
las cosas más fuertes en el mundo son nueve:

"El hierro es muy fuerte, pero lo derrite el fuego.
El fuego es fuerte, pero el agua lo apaga.
El agua es fuerte, pero la evapora las nubes.
Las nubes son fuertes, pero las dispersa el viento.
El viento era fuerte, pero también la montaña lo detiene.
La montaña es alta, pero la conquista el hombre.

El hombre es fuerte, pero lamentablemente la muerte lo vence".


"¡Así que, es la muerte la más fuerte!"
- Interrumpió el chico -

"No" - continuó la anciana,

"Solo el AMOR... sobrevive a la muerte"




La Luna (I)




La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.

Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.

Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.

Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.



La luna -Jaime Sabines

En la Senda...





viernes, 16 de septiembre de 2011

La luna nadando en el estanque de tu Té



Fotografía: Olgun Yürekler


La luna nadaba en el estanque de tu té...
tranquila y confiada miraba a los ojos de su estrella.

Nunca pensó que sorbo a sorbo
alguien se la bebería.

Una noche,
él se bebió la luna,
y su estrella se fue con ella.

Sorbo a sorbo
hiciste tuya a la luna,
te la bebiste.
 Pensando en ella.
 En un ritual de amor,
disfrutaste del sabor,
del aroma a hierbabuena.

Ahora la tienes dentro.
¿A qué sabe la luna?

Ella nunca supo que siempre perteneció al estanque
que un día la llevaría.

Su universo seguía siendo ilimitado,
aun viviendo en el estanque de una taza de té.

¡La luna! ¡Ella,
 que se sentía parte del universo¡
En realidad pertenecía al tuyo...

Sorbo a sorbo,
esta noche te has vuelto a beber la luna.


-Odin-