"Cuando el cielo quiere salvar a un hombre, le envía amor" Lao-Tse. Que el amor sea tu única guía, sin mapas, sin dogmas, sin maestros, sólo amando...
Sospecho que hoy empiezo a Ser Canción, si seco un llanto. Y la canción con alma echó a volar y desde entonces los dos, vivieron más despacio, a pesar de su tiempo y de su espacio. Y un día como lluvia, ellos caerán y mojaran todo y su misterio crecerá verde sobre el mundo" Silvio Rodriguez.

lunes, 16 de julio de 2012

Un toque mágico del Destino



El encuentro con el alma gemela



Por Brinda Mair
Viernes, julio 13th, 2012. Archivada en: Abandona el Laberinto El Espejo La Androginia


El término almas gemelas intenta describir un amor ideal creado en los planos espirituales y que el ser inferior anhela recrear en el “aquí y ahora” ¿Pero es realmente ese amor ideal como se dice?

El alma gemela es un intangible, algo inexistente en el plano material. Es un término creado en el mundo de las ideas. ¿Qué es lo que este término intenta definir?

Un amor ideal creado en los planos espirituales y que el ser inferior anhela recrear en el aquí y el ahora para así sortear por el toque de la “varita mágica del Destino”, el profundo abismo de las relaciones de pareja kármicas.


Sin embargo para avanzar más allá de las creencias y poder conceptualizar algo inexistente, es bueno que podamos discernir. Para ello debemos hallar un paralelismo de las almas gemelas en el mundo material.

Nos valdremos a tal fin de la Ley Hermética de Correspondencia que dice “Como es arriba es abajo”.

Resulta así que “abajo o en el mundo físico” existen hermanos gemelos. Ellos provienen de los mismos progenitores y se han gestado en el mismo núcleo o cigoto. Si es así aquí “abajo”, “arriba”, o en una realidad paralela tal como la que moviliza el mundo de la energía, también lo será.

En ese plano, se cuenta que las almas gemelas emergen del mismo núcleo y pertenecen por lo tanto al mismo grupo de almas.

La controversia aparece cuando ante la posibilidad de formar una pareja en el mundo físico,  no son  los espíritus gemelos quienes la forman ¿Si esa hermandad ha surgido en un plano espiritual, debería mantenerse la unión de almas gemelas solo en un plano etérico o podría descender al mundo físico, a este otro plano de realidad?

Si miramos las relaciones entre hermanos nadie puede negar que están destinados a aprender juntos. Algunos (muchos otros no), a través de buenas experiencias de amor y lealtad porque lo que les resta aprender a cada uno individualmente, se activa con mayor fuerza con la presencia del otro.

Si es así entre hermanos biológicos e inclusive de crianza -en el Espejo- ¿Acaso sería lógico atribuir a las almas gemelas, hermanos gemelos del alma, la posibilidad de que su relación careciera de karma?

Puede que así fuera en planos espirituales, pero al tocar el mundo físico, tal como ocurre con los hermanos biológicos, los aprendizajes que aún le restasen a cada uno, se activarán también.


Cuando dos almas gemelas se reúnen por karma/dharma en este plano, los aprendizajes faltantes que cada uno tuviera, se potenciarían activando lo pendiente a fin de acelerar el proceso de ascensión.

Desde la visión del alma esto es buenísimo para sus avances, pero desde el ser inferior en su plano emocional la experiencia puede ser desgarradora porque ambos activan un poderoso vórtice de energía que acrisola en su relación todos los aprendizajes pendientes que los afectan tanto a ellos como a su descendencia si la tuvieran.

La atracción entre ambos es poderosa y tendrá la estabilidad que cada uno de ellos haya conquistado en su evolución personal. Si no la tienen, la potente marea emocional que ambos movilizan los mantendrá como a Ulises intentando llegar a Itaca con vientos contrarios y huracanados… Todo lo que construirían juntos en este plano se asentaría sobre ese lecho que será mas tumultuoso cuanto mas jóvenes e indolentes sean por trabajar en su propia armonía y evolución. Se atraerán como imanes y no importa lo que termine ocurriendo entre ellos, estarán siempre presentes aun a la distancia.

De mas está decir que también existen gemelos en el karma y son seres tan complementarios en el aquí y el ahora que pese a todos los problemas que se activan al estar juntos, les costara mucho separarse.

¿En que momento las almas gemelas pueden expresarse amor incondicional?

Primero habría que aclarar que todos los amores en el aquí y el ahora son condicionales y tienen mejor perspectiva cuando son acompañados de madurez emocional que permite ver la inutilidad de los "tironeos" del Ego. En el caso de almas gemelas se convierte en incondicional cuando hallándose estancados en su evolución, aquel de la dupla que tuviera una consciencia mas expandida, amando incondicionalmente, pudiera dejar ir al otro.

Si esto no les es posible y tienen buena estrella, el karma hará por ellos lo que no pueden hacer por si mismos y los separara porque si no lo hace sus misiones en este plano se detendrían.

Si el amor de almas gemelas se diera en este plano siempre debería ser transitorio porque así como sus almas han venido a cumplir con una misión en este plano en forma complementaria, así también debiera ser en el mundo físico, como compañeros de camino.

Y si por Gracia durase más su relación, debería ser bajo el mantra utilizado en las adicciones: “Solo por hoy” aceptando que será hasta cuando deba ser, disfrutando el día a día del viaje del alma en esta tierra como debiéramos hacer todos acompañados o no por un gemelo.



¿Seguirás al Cristo si te invita
a caminar sobre las aguas?

Domingo, julio 8th, 2012. Archivada en: Abandona el Laberinto -Vacuna para el Alma


Cuando el Cristo invita a la persona a ir hacia Él caminando sobre las aguas, ella comienza a andar… Mis guías reconocen  a ese estado como el de “electrón excitado” y lo experimenta toda persona que ha hecho un cambio importante en su vida al tener la revelación por la visita de su Yo Superior. Sabe lo que debe hacer y el dulzor del Cristo Interior le da la energía para hacerlo…¿Pero, podrá sostener el cambio? ¿Que pasará si ingresa la duda?

La visita del Cristo en la revelación en la vida de una persona, provoca que no dude en hacer lo que hasta ese momento jamás se atrevió: dejar a su pareja, cambiar de trabajo, irse al extranjero, atreverse a una búsqueda espiritual intensa, etc.

Es como si no temiese arrojarse al vacío en la Matrix porque sabe que el Cristo la recibirá en sus brazos.

 
“Saltar al vacío con las manos vacías”


Pero…¿Que ocurrirá si mientras cae al vacío vuelve a creer en la Matrix y piensa que se va a matar cuando choque contra el suelo?

La duda…

Si la duda ingresa se estrellará y desandará lo avanzado e incluso retrocederá más aún si esto fuera posible. Así explica la química el salto de electrones a una orbita mayor: su excitabilidad los vuelve inestables y si no se unen rápido a otro átomo, caerán en una orbita inferior.

En el mundo físico ese “otro átomo” que puede evitar la caída -si no es el Cristo- será otra pareja que el karma atraiga. La cuestión es no estar solo… Si no lo encuentra, recaerá y padecerá depresión, hiperexcitabilidad, hiperkinesis, necesidad de huir o de irse muy lejos- inseguridad y sus miedos  se reactivaran,  etc.

La Vacuna para el Alma da más tiempo para esa transición y crea un espacio para el crecimiento del Cristo Interior. No permite el ingreso del miedo, ni de la inseguridad.

Somos como un electrón excitado de un compuesto químico que saltó de orbita para encontrarse con otro elemento.

En nuestro caso, el electrón excitado es nuestro Ego Espiritual que salta de orbita para encontrar al Cristo con ayuda del Alma. Es un salto cuántico de conciencia. Eso es Abandonar el Laberinto.

Pero sea como fuere, esta unión es inestable en el mundo físico y por añadidura en el mundo espiritual (pues, “como es arriba es abajo”). Si no puede lograr unirse plenamente en el tiempo que dura la revelación y no puede sustentarla y por un solo momento mira hacia atrás, retomara el anatema y volverá a caer en una orbita menor a la que se encontraba si el avance hubiera sido mas lento, ¿habría acaso avanzado más si hubiera ido mas lento? ¿Quién puede decirlo? Tal vez no hubiera avanzado nunca y la oportunidad de “ver” un poco mas adelante el camino a encontrar, tal vez produzca que, en algún momento, se encuentre con su Cristo.

¿Que es lo que lo hace regresar por el anatema? El miedo del Ego emocional, el más niño de nuestros Egos que teme quedarse solo al cambiar.

Así nadie cambia. Nada cambia…El engaño de la ilusión.

Sin embargo, es bueno tomarse el tiempo para no obligar al Ego Emocional a dar ese salto cuántico para el cual aún no esta listo.



Que el espíritu nos guíe siempre.



Un abrazo desde el Alma. Te Amo.

Gracias a Brinda Mair: http://www.canalizandoluz.es



viernes, 13 de julio de 2012

El Poder Simbólico del Arte




Que nosotros, en la aurora del nuevo milenio, podamos decir que

«un arte verdaderamente nuevo sólo puede nacer en el seno de un mito vivo, de la vivencia real de lo sagrado».



A la luz del Romanticismo alemán

Después de la caída del Mundo Antiguo en Occidente, han sido varios los intentos de reivindicar el poder simbólico del arte y su relación con la vivencia colectiva de lo sagrado a través del mito.

Dos de los más relevantes fueron el Renacimiento italiano (entre los siglos XV y XVI) y el Neoclasicismo, seguido por el Romanticismo europeo (durante el siglo XIX).

El primero de ellos, influenciado por el humanismo florentino, centró su esfuerzo en el rescate (a través, principalmente, de las traducciones de Marsilio Ficino) de textos filosóficos y herméticos que se habían perdido para la tradición occidental. La mayoría de diálogos platónicos, el Corpus hermeticum, así como varios textos del neoplatonismo alejandrino, trajeron a la Europa del Cinquecento un acervo cultural y filosófico que la llevaría a encontrar en el pasado sus propias raíces, además de una gran fuente de producción artística.

El segundo, marcado por el pensamiento filosófico idealista, se caracterizó por una «grecomanía» imperante (la tendencia a buscar en el pueblo heleno modelos humanos y éticos), que repercutió en el desarrollo de los cánones estéticos del arte «romántico», así como en las ideas filosóficas, no sólo de idealistas como Hegel, Kant, Fichte o Schelling, sino también de figuras singulares como Nietzsche, cuyo eco llegaría hasta el siglo XX.

En ambos casos, la historia parece mostrar que el ser humano, una y otra vez, ha sentido la necesidad de reencontrar su origen en los elementos mitológicos que le son propios y de aprehenderlo a través del estudio y la interpretación hermenéutica y filosófica del legado de la antigüedad.

Teniendo en cuenta la trascendencia que este período romántico tuvo para el desarrollo del arte, nos detendremos un momento a reflexionar acerca de algunos aspectos de ese último gran —y a nuestro modo de ver, inconcluso— intento de construcción de una «mitología viva» a través del arte, con el fin de entresacar elementos que aporten conceptos en el ámbito estético de la actualidad.



El arte y la religión

En la Antigüedad, como es bien sabido, la línea imaginaria que separa los ámbitos de la religión y el arte como esferas de valor de la cultura, no estaba tan marcada. Por ejemplo, en un género artístico como la tragedia griega encontramos innumerables elementos rituales, tantos más numerosos cuanto más atrás en el tiempo: el concepto de «fiesta sagrada», la procesión ritual, el altar del dios en el centro de la orkestra, etc.

Asimismo, una expresión religiosa tan neta del helenismo como el culto de Apolo, era impensable sin la práctica de la música y la poesía de los peanes que revivían escenas mitológicas del dios.

Arte y religión estaban, pues, unidas por un concepto que las superaba: el rito, la ceremonia, comprendidos como la «puesta en acción» de determinados «símbolos vivos» que, en ambos casos, cumplían una finalidad similar: la experiencia de lo sagrado; el reencuentro con la propia esencia, con los demás seres, con la Naturaleza y con la divinidad.

Ahora bien, si tenemos en cuenta que, en uno de sus aspectos, el arte puede ser entendido como el medio a través del cuál los símbolos religiosos cobran vida, expresando y haciendo comprensible una realidad intangible a nivel racional, veremos que los siglos posteriores a la Época Clásica (que abarcan gran parte de la Edad Media hasta nuestros días) describen —salvo algunas excepciones— una creciente escisión de ambas esferas, demarcada en gran medida por el racionalismo y la secularización del mundo occidental.


Dentro de este contexto no es, pues, extraño el hecho de que uno de los ideales del Romanticismo consistiera precisamente en el anhelo de restablecimiento de dicha unión originaria entre el arte y la religión.


Ya a finales del siglo XVIII el poeta alemán Novalis lo formuló así:


«Poeta y sacerdote eran uno al principio,
y sólo en tiempos posteriores se separaron (…)
¿Y no debería el futuro hacer renacer la antigua condición?».



El mismo Schiller traduce esta escisión al campo de lo humano; según él los hombres modernos



«hemos proyectado en los individuos la imagen de la especie… pero rota en pedazos (…)
Hasta tal punto está fragmentado lo humano,
que es menester andar de individuo en individuo preguntando
e inquiriendo para reconstruir la totalidad de la especie»[1].


Otros escritos de este poeta, que apelaban a seguir los modelos éticos de los griegos, sumados a las reflexiones de Schelling, que ponían de manifiesto la necesidad de retornar a un pensamiento mitológico (en su Filosofía de la Mitología, de 1842), así como el invaluable trabajo de investigación y catalogación de la mitología germana, realizado por Jakob y Wilhelm Grimm, derivarían en la necesidad colectiva de «dar vida» nuevamente a figuras mitológicas.


No obstante, este anhelo no estaba exento de una cierta dicotomía en su relación con la institución religiosa. Al respecto, escribía Schiller a Goethe: «Virtualmente encuentro en la religión cristiana todas las tendencias a cuanto hay de más sublime y noble; en cuanto a las diferentes formas que asume en la vida, me parecen tan repelentes y de mal gusto sólo porque no constituyen sino erróneas representaciones de la que en ella hay de sublime»[2].

En su reflexión percibían los primeros románticos la escisión de ambas esferas de la cultura, así como el natural anquilosamiento del poder simbólico que toda religión puede sufrir con el paso del tiempo.

También Richard Wagner, alentado por la lectura atenta del libro de Schelling, se hacía eco de este pensamiento al afirmar que cuando una religión se hace artificiosa, «está reservado al arte el salvar el núcleo sustancial, penetrando los símbolos míticos»[3].

En suma, vemos en todas estas «voces» un ambiente renovador que, ante la imposibilidad de transfigurar las formas religiosas, quiere ver en el arte una nueva forma de religión. Las condiciones, aparentemente, estaban dadas para que surgieran «nuevos profetas», y para que las artes y sus creadores hicieran la gran obra de redención del género humano.

En tal punto de los acontecimientos, entró una figura polémica y arrolladora en escena: el joven Nietzsche. Para entonces, frecuentaba la compañía de Wagner y antes de sacar a la luz su primer libro[4], había pasado muchos días al lado del músico, reflexionando sobre el destino del pueblo alemán.

A juzgar por el pensamiento del Wagner de aquella época y las osadas tesis que el joven filólogo publicaría poco tiempo después, podemos imaginar que en sus conversaciones ocupaba un lugar muy importante el futuro de Europa como simiente para una nueva humanidad. Y es un hecho significativo que en el centro de la discusión estuviera la tragedia griega como modelo para un nuevo arte: el drama alemán.

Pero este no se trataba sólo de un proyecto artístico, sino de una especie de nueva puesta en escena del «dionisismo», del más puro espíritu de la religiosidad griega, esta vez trasladada a una mitología local, con dioses y héroes germanos. La obra de arte que nacía, de nuevo a partir del seno de la mitología, debía convertirse, a su vez, como una forma de «religión».

Nietzsche, en su libro, habla claramente de una nueva «edad trágica» para el espíritu alemán, de un retorno a la «fuente primordial de su ser», inspirado en la «alta gloria» de un pueblo, el griego, al que necesitarían más que nunca ahora que estaban «asistiendo al renacimiento de la tragedia»[5].

Así, entre el fructífero ambiente artístico y la benévola sustentación filosófica, nacía para Alemania (y, con ella, para Europa) el nuevo concepto de lo trágico.




Como si se tratase de un poietes,
de un «creador» de mitos de la Antigüedad,
Wagner forjó una «nueva mitología» a partir de leyendas germanas de la Edad Media (Tannhäuser, Parsifal, Lohengrin, etc.), enlazadas con mitos nórdicos pertenecientes a los Eddas (El anillo de los Nibelungos).






El mito en escena


No ahondaremos ahora en el estudio de las obras wagnerianas ni en su indudable repercusión artística y estética. Seguiremos, sin embargo, el hilo nuestra reflexión destacando el siguiente hecho: a la luz de la numinosidad (es decir el «poder arquetípico») que ostenta per se una figura mítica, el acto de poner en escena símbolos colectivos tan poderosos como, por ejemplo, dioses del antiguo panteón nórdico (Wotan, Frigga, Thor, etc.), o héroes medievales «semidivinos» (Lohengrin, Parsifal), podría tener una trascendencia ontológica equivalente a la que tuvo la tragedia griega, en tanto acto cercano al ritual.

Sin embargo, nuestra visión en perspectiva de más de un siglo nos permite concluir que ni la «obra de arte total» wagneriana, hija de todos los anhelos de utopía estética del romanticismo, ni las figuras divinas que ella encarna, han tenido el alcance religioso que se esperaba, no obstante haber mantenido intactos sus rasgos psicológicos y su influencia «catártica».

Hoy en día podemos asistir a una representación del Anillo wagneriano y constataremos que la aparición en escena del dios Wotan no causa en el público ese efecto de «terror sagrado» ante el mysterium tremendum que sentía el ateniense al ver al imponente Zeus; o la figura de Frigga, que encarnaba uno de los aspectos de la ancestral Diosa Madre, difícilmente despertaría en nuestros espectadores modernos el amor y la devoción que un griego medio profesaba por Atenea o Deméter.


Y aquí llegamos al planteamiento central de nuestro análisis: la idea de que la representación artística no puede sustituir al acto religioso, pues es, en su aspecto ideal, una expresión visible del sentimiento místico, un medio a través del cuál el hombre puede acceder a una vivencia religiosa, mas no una vía religiosa en sí. Asimismo, los símbolos que utiliza una representación artística (sean cuales sean) producen un efecto religioso o «místico» en el público, sólo en la medida en que éste tenga un vínculo cognitivo y, principalmente, afectivo, devocional y tradicional con aquellos.




Su efectividad depende, pues, del mito como un acto vivo, sustentado por la fuerza activa y constante de la práctica religiosa. Así, por ejemplo, lo que movía al griego en su vivencia «mística» era un profundo sentimiento sagrado de amor y devoción hacia los dioses, aquellas fuerzas de la naturaleza, la vida y el cosmos, que representaban de forma ideal (W. F. Otto).


Estamos, pues, en pleno, ante los síntomas de un mundo «desmitificado» o «desmagificado» (M. Weber), en el que nuestra «conciencia mitológica» y poder imaginativo ha menguado sustancialmente frente al de nuestros antepasados (C. Jung), y en el que prolifera el culto a nuevos mitos «descralizados» (M. Eliade) como el «tumulto solidario del deporte, o el fanatismo de las manifestaciones políticas» (H. G. Gadamer)[6].


Se plantea, entonces, la inevitable pregunta:


¿Podremos (o querremos) algún día revertir el proceso histórico que nos alejó de aquel origen que, una y otra vez, parecemos buscar? ¿No estaremos ahora, de nuevo, allí en ese punto indefinido de los ciclos históricos en el que la voz de nuestra conciencia colectiva (que muchos filósofos y pensadores ya vienen escuchando y poniendo en palabras desde hace décadas) parece llamarnos a hacer un alto en la vertiginosa carrera hacia el «progreso» material y tecnológico, y a echar mano del legado del pasado para «salir del vórtice» y retomar de nuevo la evolución, esta vez desde un punto de vista más humano y espiritual?


En respuesta a estos interrogantes, quizá nuestra presente generación de artistas deba ser aún más osada que los románticos, y tomar como fuente de sabiduría no sólo a los griegos sino a todas las grandes culturas que han existido (Egipto, Mesopotamia, China, la India), y en cuyo modelo civilizatorio el arte y la religión han estado, fieles a la naturaleza que les es propia, en función de un fin único: la evolución moral y espiritual del hombre.


Y así, si Wagner, el hijo del romanticismo, sostuvo en su momento que «un verdadero arte sólo puede florecer en el terreno de un verdadero hábito moral», que nosotros, en la aurora del nuevo milenio, podamos decir que «un arte verdaderamente nuevo sólo puede nacer en el seno de un mito vivo, de la vivencia real de lo sagrado».






 Por Felipe Aguirre. Director de orquesta por el Conservatorio de Viena


[1] Schiller, Friedrich. Über die ästhetische Erziehung des Menschen (En: Escritos sobre estética. Ed. Tecnos, Madrid, 1991. Pág. 112.

[2] Citado por Wagner: R. Wagner, Religión y Arte. (En Sämtliche Schriften und Dichtungen, Band X, C.F.W. Siegel, Leipzig, 1871.)

[3] R. Wagner, Religión y Arte. (En Sämtliche Schriften und Dichtungen, Band X, C.F.W. Siegel, Leipzig, 1871.)
[4] El Nacimiento de la Tragedia.

[5] Nietsche, Friedrich. El Nacimiento de la Tragedia. Alianza Editorial, Madrid, 2007. (pag. 168)




jueves, 12 de julio de 2012

El beso blanco


De cabello de ángel e hileras de nube
hice mi nido.


Artista Plástico Adam Martinakis

miércoles, 11 de julio de 2012

Alquimia: Paz en la victoria y el Amor en Mi



Un astro, y en particular el Sol, está en el ocaso cuando, por efecto de la rotación de la Tierra, atraviesa el plano del horizonte y pasa del hemisferio visible al no visible. Es decir, cuando su altura es cero, pasando de positiva a negativa. En el caso del Sol, ello determina el fin del día. Es el principio y el fin: acaba el día y empieza la noche....

El ocaso de los dioses (título original en alemán,  Götterdämmerung) es una ópera en tres actos y un prólogo con música y libreto en alemán de Richard Wagner, la cuarta y última de las óperas que componen el ciclo de El anillo del nibelungo (Der Ring des Nibelungen). Es la tercera jornada del anillo llamada “Götterdammerung” o “El Ocaso de los Dioses”, literalmente el crepúsculo de los dioses.

Los personajes del mito, que han sostenido elocuentemente la acción de las jornadas anteriores ceden aquí su puesto a los hombres, que prosiguen en la tierra la dura lucha iniciada en la segunda escena de El oro del Rin, al enterarse Wotan, por el relato de Loge, de la existencia de los tesoros del nibelungo.

El mismo título nos muestra que, aunque Wotan no aparece en escena, también aquí la acción principal es la que se desenvuelve en el alma del dios, y tanto la música (con el leitmotiv de Wotan, el de su lanza, y el del poder de los dioses) como los relatos de los personajes, nos recuerdan permanentemente la presencia del dios.


Acto III


 



Las otras valquirias se reúnen al pie de la montaña, cada una con un héroe en su alforja. Las valquirias se sorprenden cuando Brunilda aparece con Sieglinda, una mujer que todavía está viva. Brunilda pide ayuda, pero sus hermanas no osan desafiar las órdenes de Wotan. Brunilda decide distraer a Wotan mientras Siglinda huye. También revela que Siglinda quedó embarazada de Sigmundo y nombra a su hijo Sigfrido (Siegfried, que significa alegría en la victoria o paz en la victoria).

Wotan aparece furioso y castiga a Brunilda: su hija deja de ser una valquiria y se ve despojada de su inmortalidad; además, la condena a que duerma un sueño mágico cerca de la montaña y sea presa fácil para cualquier hombre que pase por ahí. Las demás valquirias temen por sus propios destinos y huyen.

Brunilda pide misericordia a Wotan para ella misma, su hija favorita. Ella relata el valor de Sigmundo y su decisión de protegerlo, sabiendo que ese era el verdadero deseo de Wotan.




Con las palabras Der diese Liebe mir ins Herz gehaucht
("Él que instaló este amor en mi"),
introduciendo la clave de mi mayor,
ella identifica sus acciones con el verdadero deseo de Wotan.



Wotan le concede su última petición: rodear la cumbre de la montaña con una llama mágica, que la protegerá de todos menos del guerrero más valiente (que, según se le revela a través del leitmotif, ambos saben que será Sigfrido aún no nacido).

Wotan pone a Brunilda sobre una roca y, en un largo abrazo, besa sus ojos cerrados sometiéndola a un estado profundo de sueño.

Wotan llama a Loge (el semidiós nórdico del fuego), para que cree la llama que protegerá a Brunilda. Despojado de dos de sus hijos, Wotan se retira lentamente con una gran tristeza, después de decir:




"Cualquiera que tenga miedo de la punta de mi lanza
no pasará a través del fuego."




Cae el telón al tiempo que la música del fuego mágico de nuevo se expresa en Mi mayor.



Alquimia es un proceso interno que se da a nivel del cambio de conciencia del Ser humano. A través de aspectos del simbolismo universal podemos adentrarnos en el arte de convertir lo individual en la unidad, conseguir la unidad con el universo, ya sea el universo exterior, como tu universo interior.




Ouroboros, el dragón. El instante -0- el eterno principio




El alquimista comprende a través de la experimentación que,  La Gran Obra consiste en que el hombre, desde sí mismo puede y tiene que recrear la creación. Sólo desde el conocimiento interior. Todo procede del Uno y vuelve al Uno, por el Uno y para el Uno. Así, habla el Ouroboros, que representa el Gran Ciclo del universo, el movimiento perpetuo y perfecto.


La Alquimia, el Espíritu de la Vida.

Entre lo visible y lo invisible, lo superior y lo inferior, la materia y el espíritu, los planetas y los metales, a lo largo de la historia, los verdaderos alquimistas, han sabido utilizar los símbolos universales, para conseguir la unión con el Universo.

El alquimista, comprende la omnisciencia de la creación de Dios, y la recrea en el interior de un templo sellado. Un arquetipo universal, el atanor, dentro de este templo, las fuerzas opuestas o complementarias, alcanzan la síntesis perfecta.


El As de Copas muestra el Templo Sagrado.


El alquimista conoce el gran secreto, se conoce a sí mismo como una verdad divina, él y Dios son Uno, la dualidad se transmuta en la unidad, en el sagrario de su corazón.

El Don de Dios:
-      La Materia Primera.
-      El Espíritu del Fuego Primario.

La Gran Obra:
-      La piedra Filosofal.
-      La medicina Universal.

El alquimista ES, no se hace. La Alquimia se revela, no se aprende. La Materia Primera, no se encuentra en tu vida cotidiana. El Espíritu del Fuego Primario, no se encuentra en nada de lo que has vivido, en nada de lo que conoces.


Señor de las Fuerzas de la Vida. /Hija de la Espada Flamígera, Conductora del León.


La misteriosa ciencia de la Alquimia, accede a una realidad escondida de orden superior que, conforma la esencia que subyace a todas las verdades y religiones. La perfección de esta esencia se nombra, Absoluto.


Hija de los Reconciliadores, Portadora de la Vida.


Hay que tener en cuenta que, la realidad de orden superior puede ser percibida y comprendida como la Belleza de toda la Belleza, el Amor de todo el Amor y lo Más Alto de lo Alto, sólo con que la consciencia cambie profundamente y pase del nivel normal de percepción cotidiana (el plomo) a un nivel sutil de percepción (el oro), de manera que cada objeto se perciba con la forma arquetípica perfecta, contenida dentro del Absoluto.

La sutil percepción, de la perfección eterna de todo, en toda la creación, es lo que constituye la Redención Universal. La Alquimia es un arco iris que, atraviesa el abismo que existe entre el plano terrestre y el celestial, entre la materia y el espíritu.


 El Camino del Alquimista...
No puedo esbozar más que una sonrisa al ver esta secuencia ahora...


 Hija del Firmamento, Habitante entre las Aguas./ Regente del Flujo y el Reflujo, Niño de los Hijos del Poderoso./ Señor del Fuego del Mundo./ Espíritu del Fuego Primario.



El oficio de la Alquimia, sagrado, secreto, antiguo y profundo, también conocido como arte real o sacerdotal y filosofía hermética, esconde dentro de escenas pictóricas enigmáticas y en escasos textos esotéricos, las vías para penetrar en los secretos más profundos de la naturaleza,  la muerte y la inmortalidad, la divinidad, la eternidad y la unidad.






El beso Azul


Vuela esta noche
al lugar dónde las piedras conservan la memoria
de un sentimiento inocente y puro,
un beso azul.  


El beso Azul: Artista plástica María Amaral



martes, 10 de julio de 2012

Almas, espíritus, llamas gemelas




Recientemente encontré el testimonio de alguien que desde su propia experiencia ha podido extraer algunas conclusiones interesantes por el paralelismo con otras experiencias, sobre el tema de las almas o espíritus gemelos.

Este es un tema sobre el que resulta difícil teorizar, por pertenecer a un terreno movedizo de la existencia humana. La prueba sigue siendo “Ver para creer” pero con otros ojos, los del alma, cuyo vehículo es nuestro propio espíritu, que tampoco se ve, sólo se reconoce, se siente su presencia, nos guía y nos cuida cuando en plena consciencia y actitud, le abrazamos y dejamos que nos abrace para hacer el camino desde ese lado, al otro lado del velo, dónde las cosas no son tangibles, ni concretas, ni pertenecen a un único terrero desdoblado mente-corazón…

Nuestro espíritu, desde ese lado, se conecta con el nuestro, igual que las raíces a la copa de los árboles y a cada hoja, conscientes de la sabia que le recorre entero, en plenitud. Elegante y estática plenitud recorrida por el movimiento que constituye el alimento. Conscientes de que somos unidad, y no separación, unidad y no dualidad…Tao-Equilibrio…que añoramos mientras vivimos en la ilusión de estar separados con lo que en esencia todo nuestro Ser Completo, ES (energía masculina y femenina).

Así llegué a esta historia de Eugenia, movida por los resortes de ese Yo, que ahora me guía, y al que me abandono plenamente consciente de que él y yo, también somos uno.

Ha tenido que pasar de nuevo mucho tiempo, hasta volver a reconocerme en otros espejos e incluso en otras vidas…

Comparto otra historia de camino, coincidente en algunos planteamientos en relación a lo que comúnmente hemos llamado, almas gemelas. Agradezco a Eugenia, y muchos otros que comparten este tipo de experiencias tan fácilmente cuestionables, susceptibles de ser presa de la incredulidad de los que no ven sino a través del ojo humano, mientras duerme el divino. Gracias por Ser y Estar.

Estas historias así contadas, en tono cercano y personal, son un soplo de aire fresco en el camino de las almas que aún mas humanas que divinas, necesitamos contrastar coincidencias y refutar historias, mientras transitamos un camino hasta ahora no recordado, y desconocido. Forma parte de ese RECORDAR, tan necesario para preguntarse¿quíenes somos y a qué hemos venido...?


"Lo que les contaré, es muy posible que no lo encuentren en ningún escrito, por lo menos aún no ha llegado a ser leído por mí.

Mi modo de aprender es la “experiencia”,  asistida por los Maestros Galácticos, intra-terrenos o cósmicos, de modo que van produciéndose en mí experiencias por algún tiempo hasta que de sorpresa en sorpresa y muchas veces “sufrimiento”, consigo ir comprendiendo. Cuándo una chispa de luz aparece sobre el tema….consulto y así es como voy descifrando todo éste gran misterio de la vida humana.

Estamos acostumbrados a decir “Almas Gemelas”, sin embargo, dado que el Alma corresponde al plano terrenal, al cuerpo, a la materia, es su fuerza vital...y, por lo tanto está dentro del ámbito de la Tierra , parece más adecuado hablar no tanto de “Almas Gemelas” como de  “Espíritus Gemelos”.

¿Qué significa esto..? Los Rayos Espirituales contienen la energía masculina y la femenina. Las chispas que del Rayo se originan, van a formar Seres Espirituales, que según parece se dividen en energías masculina y femenina. Estas chispas o Espíritus, están en el Universo, en galaxias en espacios del Cosmos y van actuando juntas o separadas según la misión a cumplir. Se juntan y separan cuando lo deciden y no sufren el sentimiento de separación.




Cuando deciden prestar servicio en la Tierra, deben tomar un cuerpo de materia densa para poder materializarse. Puede suceder que casi al mismo tiempo esta energía masculina y la femenina encarnen en el planeta, pero el velo que cubre a todo Ser encarnado hace que la “personalidad” (yo inferior) no lo tenga en cuenta.

Los humanos viven siempre a ciegas buscando su complemento, sin saber en realidad que buscan. Solo buscan a través de la “forma” y me refiero a la “forma” en todas sus manifestaciones: las carnales (un hombre busca a una mujer), las sociales, psicológicas, religiosas, ideológicas, profesionales, en relación a las distancias de sus lugares “de habitación…”, etc. Es decir el humano busca su complemento según las “conveniencias”, a nivel emocional, físico, mental...pero raras veces se mueve por la búsqueda de un amor espiritual más elevado.

Les doy el siguiente ejemplo: ¿Cuántos humanos se acercarían a su “complemento” si éste estuviera quizá privado de libertad porque delinquió…? …Si está inmovilizado por una enfermedad…!! ....o vive de la mendicidad…?...o simplemente vive en un país lejano…? ...O si existiera entre ellos mucha diferencia de edad…!?

Hay muchas razones en el ser humano que hace que busque su complemento, pero siempre partiendo de la construcción mental de acuerdo al orden social. Así es como las personas elaboramos un “romanticismo” que nos lleva a “enamorarnos” mediante la mente y los sentidos….Y así “cree amar”….y el resultado lo vemos claramente en los cambios continuos de parejas.

El caso es que esos dos “espíritus” (que son uno) generalmente no pueden reunirse. Sin embargo, ellos, que no responden más que al orden Universal se conectan con su complemento sin tiempo ni espacio, aunque la persona no se dé cuenta y siga en devaneos amorosos ligados siempre al orden mental y socio-cultural.

Cada una de estas “chispas divinas”…son Amor, y de algún modo se comunican (Ver el Enredo Cuántico).

Así es como hay personas que no pueden comprender quizá porque están tristes o alegres, o hasta puede que sienta dolores inexplicables para la ciencia médica…¿Qué puede pasar??? ¡¡Es su gemelo que está sufriendo en alguna parte de la Tierra …!!

Los Seres gemelos están perfectamente registrados en el orden Cósmico, puesto que son “espíritus encarnados” (si están sobre la Tierra), y al estar en cuerpo sufren los embates de la personalidad, del yo inferior, el alma, por lo cual pueden estar con la imposibilidad de mostrar su “esencia”, el Yo Superior. Esto es tarea de quien porta a ese espíritu, es decir, de que el humano permita la expansión del Yo Superior y para eso debe dejar su “ego” de lado. Ese es el mayor desafío del humano espiritual.




Distintos estados respecto a la residencia del espíritu dentro del cuerpo.

1.- Puede suceder que esta chispa se incorpore en el cuerpo en el momento del nacimiento hasta su partida final, nuevamente hacia el Cosmos mediante lo que llamamos “muerte del cuerpo”. Puede ser que encuentre a su gemelo…Esto estará en función a la misión que deberá cumplir.

2.- Puede que el espíritu gemelo deba cumplir una misión corta sobre la Tierra y se incorpore en la madurez o el momento indicado en el cuerpo. Este puede ser uno de los casos de tardías conversiones que nos sorprenden por el cambio que se ha efectuado en la persona. Seguramente se ha dedicado al altruismo y ha encontrado tardíamente el “amor de su vida”…

3.- Hay casos en que uno de los gemelos deba partir antes de que la persona muera porque tan solo tuvo que ayudar a su complemento, (encontrándose personalmente o no) a completar su preparación para su misión. ¿Qué quiere decir esto..? En algún momento de sus tránsitos por la Tierra llegan a saber uno del otro, sus espíritus se encuentran, se conocen y “se conectan a través del más puro amor”. El Amor, mayor fuerza y energía  universal que existe, hace de disparador para sanar lo que aún quede de enfermedad en el alma, abre la comprensión de la Ley del Universo y éste complemento desarrolla en plenitud su parte espiritual tendiente al cumplimiento de su misión.

Si esto se ha cumplido y teniendo quizás uno de los gemelos que seguir con su misión en el Cosmos, simplemente parte…Independientemente de que el cuerpo muera o no, porque los espíritus no son el motor del cuerpo material, sino del espiritual.

La persona cuyo espíritu ha partido quedaría por el momento o para siempre tan solo como un “humano común” (cuerpo y alma).

Esta persona sentirá que ya no siente lo mismo por quien fuera su complemento (y que ya no lo es...) Al complemento le pasará lo mismo, notará un cambio en su vibración y actitudes y hará uso de los mecanismos comunes del humano como la mente que le indicará que todo lo vivido, en espíritu, era psicológico, que fue un forma de evasión de la realidad…que estuvo delirando…etc.

Comenzará a oponerse, a discutir, a evaluar a quien fuera su complemento y sobre todo a no comprenderlo. En cierta forma provocado por que los códigos de comunicación entre el humano común y el humano espiritual y gemelo son realmente muy diferentes.

Esta persona que queda con su alma, si las Jerarquías así lo deciden, puede aprovechar y conectar con otro espíritu para cumplir otra misión.

Si el alma de este gemelo que debía cumplir misiones en el Cosmos, ha evolucionado lo suficiente, puede suceder que se vaya acercando al espíritu, es decir ha evolucionado y llega casi a unirse al espíritu….En el caso de tener que partir, el cuerpo al no tener el alma…moriría…

4.- Suele suceder que uno solo de los gemelos esté sobre la Tierra y el otro en el Cosmos. El reconocimiento de su gemelo cósmico, solo se dará si quien está sobre la Tierra alcanza un grado importante de desarrollo espiritual.


En el caso de que uno de los gemelos esté en el Cosmos, igualmente seguirá continuamente a su complemento sobre la Tierra y si éste desarrolla los dones adecuados, estarán trabajando juntos aquí en la tierra como allá arriba. El gemelo cósmico, se convertirá en el guía, en el Maestro del gemelo terrestre, que es el que tiene todas las dificultades.

Si bien los seres humanos creemos que el gemelo debe estar en materia a nuestro lado, el gemelo cósmico es una gran bendición para la formación del que está sobre la Tierra, porque es un Maestro, un guía al que se está ligado por lo que se llama “Amor Eterno”.

En este caso, el gemelo que está sobre la Tierra va comprendiendo más rápidamente, pero debe luchar mucho con su personalidad que en tiranía “reclama la presencia corporal”. Sin embargo los niveles de comprensión que puede alcanzar el gemelo terrestre guiado por el gemelo cósmico, dista enormemente de lo que pueden comprender los espíritus gemelos estando sometidos a la tercera dimensión los dos.

El tema de los gemelos es muy delicado porque solemos con nuestra mente humana aspirar a encontrarlo para “nuestra felicidad” y dejamos de lado que los gemelos están alineados PARA SERVIR al planeta y al Universo.

(Estas afirmaciones son coincidentes en relación a los tiempos que estamos viviendo en el que las energías planetarias están favoreciendo el encuentro de espíritus gemelos para prepararse para llevar a cabo sus misiones terrestres, en base a la nueva era y las posibilidades de evolución de la humanidad en el comienzo de un nuevo ciclo largo)

Los gemelos no se encuentran por casualidad, sino cuando las Jerarquías lo deciden y con un fin determinado que es muy difícil de conocer. Pero un Ser espiritual haciendo su camino, sabrá estar despierto y dejará fluir su espíritu y quizá pueda llegar a comprender para qué fueron reunidos o por qué supieron el uno del otro.

Si eres gemelo….TRABAJA DURO, aprovechando el AMOR ETERNO que se dispensan mirando al Universo, una realidad más allá de la tierra y el cielo.

Los espíritus gemelos que se localizan en la Tierra son una GRACIA DIVINA y sus misiones son PARA GLORIA DEL PADRE para SERVIR A DIOS Y A LA HUMANIDAD DESDE EL CIELO AQUÍ EN LA TIERRA!!"



SOMOS UNO; SOMOS CONCIENCIA; TE AMO

Aún si digo...¿Qué deseaba Yo...?


 
"Aun si digo sol y luna y estrella
me refiero a cosas que me suceden.
 
¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
 
Por eso hablo."
 
Alejandra Pizarnik