"Cuando el cielo quiere salvar a un hombre, le envía amor" Lao-Tse. Que el amor sea tu única guía, sin mapas, sin dogmas, sin maestros, sólo amando...
Sospecho que hoy empiezo a Ser Canción, si seco un llanto. Y la canción con alma echó a volar y desde entonces los dos, vivieron más despacio, a pesar de su tiempo y de su espacio. Y un día como lluvia, ellos caerán y mojaran todo y su misterio crecerá verde sobre el mundo" Silvio Rodriguez.

lunes, 7 de octubre de 2013

Otros días vendrán


Otros días vendrán, será entendido
el silencio de plantas y planetas,
¡y cuántas cosas puras pasarán!

¡Tendrán olor a luna los violines!

El pan será tal vez como tú eres:
tendrá tu voz, tu condición de trigo,
y hablarán otras cosas con tu voz:

los caballos perdidos del Otoño.

Aunque no sea como está dispuesto
el amor llenará grandes barricas
como la antigua miel de los pastores,
y tú en el polvo de mi corazón,
(en donde habrán inmensos almacenes)
irás y volverás entre sandías.

Pablo Neruda 


"Cien sonetos de amor" el XCIX


Inspiración

"Mientras no hayamos atravesado la barrera de fuego del amor todo son conjeturas, porque no sabemos desaparecer en el otro y hacer presente la Conciencia Crística (si dos invocan mi Nombre -no miedo, ni juicio, ni deseo- estaré entre vosotros). 

Mientras no hemos detenido el sueño inconsciente y hemos creado impecablemente nuestro propio sueño, sintiéndonos completos en un cuerpo luminoso y sutil, es inútil hablar de magia ni del misterio… 

Sakyamuni y Patáñjali, como Rumí o Nanak, trataban de lo esencial que es sin tiempo, y nunca puede relativizarse ni vulgarizarse en sustitutos como posturitas, respiraciones, danzas, salidas en astral o poemas. Yo sigo estando por ellos, por lo esencial y me duele que casi todo el mundo venda su alma al diablo por falta de entrega, esfuerzo, aspiración o valentía".








Un lugar en el mundo




"El Cielo y la Tierra no hacen nada, 
y aun así no hay nada que no hagan."

¿Dónde estará el hombre capaz de alcanzar este no-hacer?


Plenitud

"¿Cómo puede el verdadero hombre de Tao atravesar paredes sin obstáculos,
mantenerse en medio del fuego sin quemarse?"

No a causa de su astucia o su audacia;
no porque haya aprendido, sino porque ha desaprendido.

Todo aquello que está limitado por medio de la forma,
aspecto, color, sonido, es llamado objeto.

De entre todos ellos, tan sólo el hombre es más que un objeto.
Aunque, como los objetos, tiene forma y aspecto,
no se ve limitado a la forma. Es más. Puede lograr ser sin-forma.

Cuando está más allá de la forma y el aspecto,
más allá de "esto" y de "aquello",
¿cómo se lo puede comparar con otros objetos?
¿Dónde está el conflicto? ¿Qué puede obstruir su camino?

Reposará en su lugar eterno, que es el no-lugar.
Estará escondido en su propio e insondable secreto.
Su naturaleza profundiza hasta la raíz en el Uno.
Su vitalidad, su poder se esconden en el Tao secreto.
Cuando es todo uno, no hay falla en él
por la cual pueda entrar una cuña.

Igualmente un hombre borracho, al caer de un carro,
queda contusionado pero no destruido.
Sus huesos son como los huesos de los demás hombres,
pero su caída es diferente.

Su espíritu es completo. 

No es consciente de haber subido a un carro,
ni de haberse caído de él.

La vida y la muerte no significan nada para él.

Desconoce la alarma, se encuentra con los obstáculos
sin pensar, sin preocupaciones, los enfrenta sin saber que están ahí.
Si existe tal seguridad en el vino, cuánta más habrá en el Tao.

El hombre sabio está escondido en el Tao, nada puede tocarlo.

¿Dónde está el Tao?

El Maestro Tung le preguntó a Chuang: "Muéstrame dónde se encuentra el 'Tao'."

Chuang Tzu replicó: "No hay lugar alguno donde no se encuentre."


"El límite de lo ilimitado se llama 'plenitud'. La carencia de límites de lo limitado se llama 'vacío'. El Tao es el origen de ambos. Pero él mismo no es ni la plenitud ni el vacío. El Tao produce tanto la renovación como la descomposición, pero no es ni renovación ni descomposición.Causa el ser y el no-ser, pero no es ni ser ni no-ser. Tao une y destruye, pero no es ni la Totalidad ni el Vacío."




El zen huye del artificio y de la intencionalidad. Lo "perfectamente natural", "lo no afectado" son muestras de la liberación. El espíritu ahora universalista , integrado en el cosmos, ya no se siente comprometido por y con nada y sin apegarse a nada se coloca libremente en una omnipresencia perfecta que equivale a una especie de perfecta inmovilidad.

"Aplacad todas vuestras ansias, sed como ceniza fría y plantas marchitas; mantened la boca estrechamente cerrada, hasta que crezca en ella el musgo, sed inmaculados como puro lienzo blanco. Sed fríos e inanimados como un incensario en un santuario abandonado. Símbolo del estado de la nada absoluta."

El "satori" es, pues el estado donde cada uno encuentra el lugar que le corresponde en el flujo de la vida, identificándose con todo lo existente y amado. Alcanzar el "satori" equivale a descubrir el significado de la propia existencia. Experimentar el estado natural de la mente, del que emanan todas las buenas acciones y la armonía. Llegar a ser verdaderamente "humano", relacionándose con los demás con una conciencia y comprensión intuitiva totalmente desinteresadas. 

El "satori" es un estado interno, lleno de claridad y paz en el que logra en cada persona identificarse con todo lo que a uno le rodea y contemplar a la gente sin juzgarla. Para el hombre "iluminado" el "yo" pasa a no existir, alcanzando un estado de "pobreza" y "vacuidad" equiparable a una experiencia mística (el satori).



"El Cielo y la Tierra no hacen nada, 
y aun así no hay nada que no hagan."


El Cielo no hace nada: su no-hacer es su serenidad.
La Tierra no hace nada: su no-hacer es su reposo.
De la unión de estos dos no-haceres, 
proceden todos los actos,
se componen todas las cosas.

¡Cuán vasto, qué invisible este llegar-a-ser!
¡Todas las cosas vienen a ninguna parte!
¡Cuán vasto, qué invisible, no hay forma de explicarlo!

Todos los seres en su perfección nacen del no-hacer.
Es por esto por lo que se dice: 

"El Cielo y la Tierra no hacen nada, 
y aun así no hay nada que no hagan."

¿Dónde estará el hombre capaz de alcanzar este no-hacer?


domingo, 6 de octubre de 2013

Del vacío espiritual al llenado del "sí mismo".

La desconexión espiritual con la pareja lleva a tener una separación sexual que se manifiesta en forma de falta de pasión y deseo, es como "apagar la luz" en nuestra vida. 


A través de una verdadera intimidad sexual se puede llegar a una conexión espiritual.

La fuente de energía más poderosa en el mundo es la sexual. El sexo mueve a los seres humanos, a las relaciones, une a dos personas, pero también las separa.

Pensar en el sexo como una conexión espiritual suena extraño o imposible porque la sociedad siempre los ha separado y nos ha enseñado a percibir la sexualidad como algo obsceno, vergonzoso, oculto y sólo necesario para la continuidad de la especie; esto suena exagerado pero es real.

La sexualidad es mucho más que un acto físico, a través de ella somos capaces de compartir sensaciones y energía, pero sobre todo emociones, sentimientos y pasiones. Si la dejamos en una mera expresión física sin ninguna conexión profunda, tarde o temprano terminamos cayendo en un vacío espiritual, soledad emocional y dificultades con la pareja.

"Un solo cuerpo y alma"

La sexualidad espiritual no se enfoca en ninguna técnica, sino que consiste en orientarnos a disfrutar del placer erótico, a extender la sensualidad, a fortalecer los lazos de intimidad entre la pareja, a ser un mejor complemento para nuestro compañero.

Tírzo Manuel --- Sentidos Tantricos ---


La mujer es la educadora de la humanidad
 y el cambio en el mundo viene a través de la mujer. 

Éste se encuentra en el equilibrio de la energía femenina, 
cuando la mujer coja de nuevo su lugar, 
cuando encuentre su sitio y empiece de nuevo a amarse y valorarse,
 el hombre ocupará el suyo.

(Abuela Margarita)

*******


Dejo de ser discípula del sistema, 
dejo atrás "maestr@s" y "gurús", 
más allá de nutrirme de aquellos
que siento vibran conmigo,
 y conectan con mi esencia, 
para recordar...en cada tramo, 
el camino elegido. 

Dejo de seguir...

Reconozco el Poder dentro de mí
y me sigo a mi misma.

Respiro, Siento.
SOY.
Soy el silencio.

Soy el lenguaje de la Creación.

Reconozco el Poder dentro de mi
despliego alas y vuelo lejos...feliz.

*******

La intuición no está hecha
para que se la consulte una vez
y después se la olvide.
No es algo que se pueda desechar.

Todas las acciones tienen que empezar
fortaleciendo el espíritu.

*******

"En la iniciación de una mujer, Baba Yagá es la naturaleza instintiva disfrazada de bruja que, más allá de su matiz cultural peyorativo constituye un elemento muy positivo que la mujer necesita recuperar y sacar a la superficie.

(...) Baba Yagá, la Madre Salvaje, es la maestra a la que podemos recurrir. Ella enseña cómo ordenar la casa del alma. Infunde en el ego un orden alternativo, en el que la magia puede ocurrir, la alegría es posible, el apetito permanece intacto y las tareas se llevan a cabo con placer. Baba Yagá es el modelo de la fidelidad al Yo. Enseña la muerte y la renovación.

(...) Si la Yagá es fiel a sus principios, no puede tener excesivo interés en acercarse mucho ni durante mucho tiempo a la faceta demasiado conformista y sumisa de la naturaleza femenina.

Aunque la Yagá sea capaz de infundir el soplo vital a una cría de ratón con infinita ternura, es lo bastante lista como para permanecer en su propio terreno. Y su terreno es el mundo subterráneo de la psique. El terreno de la madre demasiado buena es el del mundo de arriba. Y aunque la dulzura puede encajar en lo salvaje, lo salvaje no puede encajar durante mucho tiempo en la dulzura.

(...) Algunas mujeres temen que la profunda sabiduría que han adquirido por medio del instinto y de la intuición las induzca a ser temerarias y desconsideradas, pero se trata de un temor infundado.

Muy al contrario, la falta de intuición y de sensibilidad ante los ciclos femeninos o el hecho de no seguir los consejos de la propia sabiduría da lugar a unas decisiones desacertadas e incluso desastrosas. 

En general esta clase de sabiduría "yaguiana" hace que las mujeres vayan avanzando poco a poco y casi siempre las orienta y les transmite imágenes claras de "lo que hay debajo o detrás" de los motivos, ideas, acciones y palabras de los demás. Si la psique le advierte "¡Cuidado!" la mujer tiene que prestarle atención."


Mujeres que corren con los lobos. Clarissa Pinkola Estés. Ediciones Zeta.

*******
“Una mujer que ha despertado
puede despertar a otra mujer.
La segunda despierta a su vecina.
La tercera puede despertar a la ciudad,
y juntas pueden volver el mundo entero del revés.

Pueden formar una algarabía que finalmente
despierte al resto de nosotros.

Una mujer con el amanecer en los ojos...
Se multiplica.” 

(Autor, desconocido...)

*******

Cuando sabes quién eres,
cuando tu misión es clara y
arde con el fuego interno
de la voluntad inquebrantable,
ningún frío puede tocar tu Corazón,
ningún diluvio puede amortiguar su afecto.


Tú sabes que estás viva.
(Arapaho)


¿Dónde está el hogar? 

Se trata de un lugar interior, en el que una mujer se siente entera. A lo largo de los siglos las mujeres han encontrado miles de manera de tenerlo y crearlo, aunque sus deberes y sus tareas fueron interminables. 

Aunque hay muchos lugares físicos adonde la mujer puede ir para “sentir” su regreso a este hogar especial, el lugar físico es solo el vehículo. 

Los vehículos que usan la mujeres para regresar a su casa son muchos. La meditación, el tambor, el canto, la escritura, las visiones hermosas, la plegaria, la contemplación, la ideas que nos fascinan, la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad.

Todas ellas nos conducen al nutritivo mundo interior del hogar que posee sus propias ideas, su orden y su sustento. Donde un pensamiento o un sentimiento pueden ser sustentados en lugar de ser interrumpidos o arrebatados de nosotros porque otra cosa nos esté exigiendo nuestro tiempo y atención.

Hogar es una sensación o estado de ánimo sostenido que nos permite experimentar sentimientos que no necesariamente están sustentados en el mundo mundano: asombro, visión, paz, liberación de las preocupaciones, liberación de las exigencias, liberación del constante parloteo.

Hogar es la vida instintiva primitiva donde todo es como debe ser, donde todos los ruidos suenan bien, y la luz es buena, y los olores nos hacen sentir más calmados en lugar de alarmarnos.

Tómatelo con calma, deja de detenerte a cada paso para ayudar los demás. Dedícate a la tarea de regresar a casa. 

La unión con el alma nos hace brillar de RESPLANDOR ESPIRITUAL y nos induce a reafirmar nuestras cualidades cualesquiera que estas sean. 

(Clarissa Pinkola Estés)



"Hoy el sol y la luna tuvieron una aventura. 
Ella retuvo algo de su fuego masculino. 
Él retuvo algo de su serenidad femenina. Nos salvamos". (Anima Mundi)


viernes, 4 de octubre de 2013

El poder de la música


"Somos una casualidad llena de intención"




Santiago Carbonell, pintor ecuatoriano.



La música es emoción, pasión, entrega
La música es canto, baile, intensidad
La música es deleite, armonía, movimiento
La música es conexión, integración, presencia

La música una voz que llama,
una voz que acaricia,
 una voz que sacude, 
una voz que conmueve.

La música es un río que limpia, 
es un agua que circula,
 es un fluir que nunca se detiene.

La música es y te ayuda a ser.
La música vibra y te ayuda a vibrar
La música es vida y te ayuda a vivir.

Hoy el mundo se está despertando,
 hoy tu corazón se está despertando,
 hoy la música te ayuda a despertar.

Hoy recordamos lo que somos,
hoy recordamos nuestra canción olvidada,
 hoy la música te ayuda a recordar.

La música es amor,el amor es música

que te devuelve el alma.

Javier Aguilar


{ I saw it written and I saw it say
Pink moon is on its way
And none of you stand so tall
Pink moon gonna get you all
It's a pink moon.


It's a pink, pink, pink, pink, pink moon 




Lo he Visto Escrito y lo he Visto Decir 
La luna rosa está en camino 
Y Ninguno Estaís a tanta Altura 
La luna rosa va a alcanzaros a tod@s 
Y es Una luna rosa 
Sí, Una luna rosa }







martes, 1 de octubre de 2013

El lenguaje de los pájaros



Wa-s-sâffâti saffan
Fa-z-zâjirâti zajran
Fa-t-tâ1iyâti dhikran…

(“Por los que están ordenados en órdenes y los que expelen repeliendo y los que recitan la invocación…”) 
Corán, XXXVII, 1-3.

A menudo, en diversas tradiciones, se trata acerca de un lenguaje misterioso llamado “el lenguaje de los pájaros”; designación evidentemente simbólica, pues la importancia misma que se atribuye al conocimiento de ese lenguaje, como prerrogativa de una alta iniciación, no permite tomarla literalmente. Así, se lee en el Corán: “Y Salomón fue el heredero de David; y dijo: ¡Oh, hombres!, hemos sido instruidos en el lenguaje de los pájaros (‘ullimna mántiqa-t-tayri) y colmados de todo bien…” (XXVII, 15). 

Por otra parte, se ve a héroes vencedores del dragón, como Sigfrido en la leyenda nórdica, comprender al punto el lenguaje de los pájaros; y esto permite interpretar fácilmente el simbolismo de que se trata. 

En efecto, la victoria sobre el dragón tiene por consecuencia inmediata la conquista de la inmortalidad, figurada por algún objeto al cual aquél impide aproximarse, y esta conquista de la inmortalidad implica esencialmente la reintegración al centro del ser humano, es decir, al punto en que se establece la comunicación con los estados superiores del ser. 

Esta comunicación es lo representado por la comprensión del lenguaje de los pájaros; pues, en efecto, los pájaros se toman con frecuencia como símbolo de los ángeles, es decir, precisamente, de los estados superiores. 

Hemos tenido oportunidad de citar en otro lugar la parábola evangélica donde se habla, en este sentido, de “las aves del cielo” que vienen a posarse en las ramas del árbol, ese mismo árbol que representa el eje que pasa por el centro de cada estado del ser y vincula todos los estados entre sí.

En el texto coránico que hemos reproducido como lema, se considera que el término "es-saffât" designa literalmente a los pájaros, pero a la vez se aplica simbólicamente a los ángeles (el-malá’-ikah); y así, el primer versículo significa la constitución de las jerarquías celestes o espirituales

El segundo versículo expresa la lucha de los ángeles con los demonios, de las potencias celestes contra las potencias infernales, es decir, la oposición entre estados superiores y estados inferiores; es, en la tradición hindú, la lucha de los Deva contra los Asura, y también, según un simbolismo enteramente semejante al que estamos tratando aquí, la lucha del Gáruda contra el Nâga, en el cual encontramos, por lo demás, la serpiente o el dragón de que se ha hablado líneas antes; el Gáruda es el águila, y en otros casos está reemplazado por otras aves, como el ibis, la cigüeña, la garza, todos enemigos y destructores de los reptiles

Por último, en el tercer versículo se ve a los ángeles recitar el dhikr, lo cual, en la interpretación más habitual, se considera que indica la recitación del Corán, no, ciertamente, del Corán expresado en lenguaje humano, sino de su prototipo eterno inscripto en la “tabla guardada” (el-lawhu-mahfûz), que se extiende de los cielos a la tierra como la escalera de Jacob, o sea a través de todos los grados de la Existencia universal.




"¿Por qué huís cobardemente? Triunfad sobre la tierra, que en el cielo veréis la recompensa" (Boecio)


En Parzival, el comienzo de su aventura tiene lugar cuando descubre repentinamente la belleza del mundo, belleza que su madre le había vedado y entonces, siguiendo el anhelo por reencontrar su verdadera naturaleza, decide romper definitivamente los lazos que lo aferraban a su limitada vida profana, intuyó en lo íntimo de su corazón, y más allá de su rudimentario conocimiento, que el mundo clamaba ser restituido a su majestuosidad sempiterna y que él, al igual que su padre, podría ser parte de esta misión.

Durante la niñez se presentaron las primeras señales que despertarían el temor de la reina; se sintió conmovido, embelesado y embargado por una emoción desbordante al escuchar el canto de los pájaros, lo cual nos da pie para hacer algunas consideraciones.

Citando el relato de Wolfram von Eschenbach [1], sabemos que...con sus propias manos se hizo un arco y unas pequeñas flechas, con los que abatía a los muchos pájaros que encontraba. 

Pero siempre que acertaba a un pájaro que antes había cantado muy fuerte, lloraba y se mesaba el cabello, y se vengaba con su pelo. El joven era bello y extraordinario. 

Todas las mañanas se lavaba en el río del prado. No conocía la tristeza, a no ser por el canto de los pájaros, cuya dulzura penetraba en su corazón y le agrandaba su pequeño pecho. 

Bañado en lágrimas corría hacia la reina, quien le preguntaba: «¿Quién te ha hecho algo? ¡Ya estuviste allí, en el prado!». Y él no sabía contestar, como sucede a menudo a los niños.

La reina trató de desentrañar durante mucho tiempo este enigma, hasta que un día lo vio mirar fijamente a lo alto de los árboles y oír el canto de los pájaros. Observó que el pecho de su hijo se hinchaba al escuchar sus trinos. 

Se debía a la naturaleza que había heredado y a la añoranza. 

Sin saber por qué, doña Herzeloyde empezó a sentir odio por las aves y quiso enmudecer su canto. Mandó a sus labradores y a sus criados que se apresuraran a capturarlas y estrangularlas. Pero los pájaros fueron más rápidos y no todos murieron. Algunos quedaron con vida y siguieron cantando felices.

El joven preguntó a la reina: «¿Qué tienen contra los pajarillos?». Quería que los dejaran en paz enseguida. Su madre lo besó en la boca y dijo: «¿Por qué quebranto el mandamiento de Dios Todopoderoso? ¿Deben perder los pájaros por mi causa su alegría?».


Consideramos que esto bien podría ser una clara alusión al sublime "Lenguaje de los Pájaros", ese lenguaje cuya antigüedad, según Fulcanelli, se remontaría a Adán, que lo habría utilizado para imponer, según el mandato de Dios, los nombres convenientes, capaces de definir las características de los seres y de las cosas creadas. [1]

Leemos en el Corán: “Y Salomón fue el heredero de David; y dijo: ¡Oh, hombres!, hemos sido instruidos en el lenguaje de los pájaros y colmados de todo bien…” (XXVII, 15). [2]

Los pájaros, en diversas tradiciones, son tomados generalmente como símbolo de los ángeles. En efecto, el término árabe es-saffât designa literalmente a los pájaros, pero a la vez se aplica simbólicamente a los ángeles (el-malá'-ikah)[3].

Parzival se sobrecoge al percibir lejanos pero poderosos vestigios de la lengua angélica cuya dulzura penetraba en su corazón, alcanzaba, quizá sin comprenderlo, el medio por el que podría entrar en comunicación con las formas epifánicas del mundo sutil.


A pesar de lo que pudiera parecer, debido las condiciones en las que estamos inmersos en la actualidad, que no están demasiado lejos de ese exilio degradante al que fue llevado nuestro héroe, donde las facultades de percepción están atrofiadas y toda vía de acceso a lo sagrado parece haber sido ocultada y restringida, donde la ruta que conduce hacia el Centro del Mundo fue perdida totalmente de vista entre las ominosas ruinas de un pasado remoto, no debemos olvidar que "algunos pájaros siguen cantando felices", el espíritu sopla donde quiere y cuando quiere; siempre tendremos la posibilidad de restituir los símbolos a su verdadero valor, la posibilidad siempre es ahora, la puerta hacia esa otra visión del mundo puede ser abierta en cualquier momento por el buscador sincero que sepa cómo y dónde golpear.

Después de oír el amargo lamento de su madre, cuando ésta se cuestionó por qué debía quebrantar el mandamiento de Dios, el niño preguntó: «¡Ay, madre! ¿Qué es esto, Dios?» 

Entonces ella, por fin decide darle una somera explicación sobre la divinidad y algunas instrucciones para el comportamiento religioso, que no fueron ciertamente comprendidas por el rústico muchacho.

Pasaron los años, Parzival se había convertido un hábil cazador, y llegó el momento en que se operaría el comienzo de su transformación. Ese día fue a cazar, como de costumbre, y se cruzó con un grupo caballeros con relucientes armaduras ante los que quedó fuertemente deslumbrado, confundiéndolos con dioses.

Uno de ellos, el príncipe Karnachkarnanz, tomó la palabra para sacarlo de su error:

«No soy Dios, pero cumplo gustoso sus mandamientos. Si miras bien, verás aquí a cuatro caballeros».

El joven le preguntó: «Dijiste caballero. ¿Qué es eso? Si no tienes la fuerza de Dios, dime: ¿quién hace caballero?» 

«El rey Arturo. Doncel, si vais a su castillo, os otorgará el título de caballero y nunca os avergonzaréis de ello. Tenéis el aspecto de proceder de caballeros.»

El diálogo continuó hasta que los caballeros decidieron seguir su camino. 

Ya nada volvería a ser igual, algo se movía dentro de Parzival, algo que brotaba de su sangre. 

Por línea paterna estaba vinculado con el rey Arturo y, por añadidura, con los caballeros de la Tabla Redonda; por línea materna formaba parte del linaje del Grial, la jerarquía espiritual por excelencia, a la que finalmente accederá ocupando la posición más elevada.

Era parte de su naturaleza, por derecho de nacimiento merecía formar parte de la caballería espiritual destinada a luchar por la regeneración cósmica. 

Aquí encontramos una afinidad evidente con el término árabe fotowwat o con el persa javânmardi, que implica a la vez las ideas de juventud y caballería. 

Designa a la juventud mística, juventud que escapa a los dominios del tiempo y en la que están actualizadas las perfecciones humanas y las energías espirituales. Quienes permanecen en contacto con el Grial, alcanzan efectivamente este estado, no envejecen jamás y, a través de este objeto, entran en comunicación con el Ser Divino, son los "Amigos de Dios", por medio de los cuales el mundo de la humanidad terrestre se comunica con el mundo superior invisible.

Henry Corbin explica, al comparar el ethos shiíta y zoroastriano con el ethos del Budismo y del exoterismo cristiano en general que:

...para le ética zoroastriana ni el ser ni la manifestación del ser son una herida; más bien, el ser y la manifestación del ser han sufrido una herida; esta herida es la invasión de Ahrimán, invasión que se produce, en el zoroastrismo, cuando aparece la creación luminosa de Ohrmuzd y, en la gnosis shiíta, con la epifanía del Imam, en el origen de los mundos. [5]

No se trata de vivir el sufrimiento, la vejez y la muerte como pruebas con las que Dios somete al hombre; son derrotas que el Dios de la luz sufre en cada uno de sus miembros de luz y a las que se deberá hacer frente, sin resignación, siguiendo el ideal de la caballería.

Parzival, como los javânmardân, no buscará la reabsorción del mundo, sino de conducirlo a su transfiguración o rejuvenecimiento, al frashkart, en la terminología zoroastriana [6], luchará por restaurar su pureza primordial; lo que conseguirá luego de formular la "pregunta fatídica" a su tío, el rey Pescador, que le valdrá su coronación como nuevo rey del Grial. 


La regeneración no sólo tiene lugar en Munsalwäsche y a partir de ahí hacia el resto del Cosmos, sino que se realiza al mismo tiempo en el interior del propio caballero que se colocará en el Centro del Mundo, que es también el Centro del estado humano, la recuperación de la integridad edénica.




En un último intento por frustrar las aspiraciones de su hijo, Herzeloyde tratará de convertirlo en un objeto de burla vistiéndolo como a un bufón.

La dama no sabía bien qué ardid emplear para apartarle de ese deseo. 

El joven, noble e inexperto, pidió insistentemente a su madre un caballo, de modo que el corazón de ésta se llenó de tristeza. 

Ella pensaba: «No se lo voy a negar, pero tiene que ser un rocín muy malo». Y la reina siguió meditando: «A la gente le gusta mofarse. Mi hijo llevara sobre su bello cuerpo vestidos de bufón. Cuando le tiren de los pelos y le den palos, seguro que volverá a mí». ¡Ay! ¡Cómo sufría!

La dama tomó tela de saco y le hizo una camisa y unos pantalones, ambos en una pieza, que le cubría hasta la mitad de la blanca pierna. Así se vestían los bufones. Arriba iba la capucha. De piel de becerro sin curtir le hizo dos botas de campesino, a la medida de sus pies.

Al bufón también se lo llamaba loco, aunque no lo fuera realmente; las vestimentas y el aspecto de "locura" presentan un doble simbolismo, como en el Arcano sin número del Tarot. 

(Con respecto al simbolismo del arcano "El loco" y su sabiduria oculta, cotejándolo con el pasaje de la infancia de Parzival, puede ser interesante y revelador que en la lengua árabe, Wali quiere decir Sabio, entendiéndose como cercano a Dios, Balid, también en árabe, seria el idiota, el que solo habla de cosas sin sentido e insustanciales, que podría traducirse también como Loco.

El alfabeto árabe al igual que el hebreo, son considerados sagrados, encontrándose una correspondencia numérica en cada letra, siendo el número la esencia de esta, lo que se conoce como Gematria en la Kábala.

En árabe el valor numérico de Wali es 46, y el de Balid 46 también, y si hacemos la reducción según la ciencia de los números:

46 = 4+6 = 10 = 1+0 = 1

Llegamos a la unidad.

También a tener en cuenta, que el arcano número 1 del Tarot de Marsella y el Visconti es el Mago, y como todos sabemos, los magos eran los Sabios de oriente).


Por un lado podría referirse a la sabiduría oculta bajo un disfraz que servía, en todas las formas tradicionales, a iniciados de alto rango cuando tenían que desempeñar en el exterior alguna "misión" especial [7]; pero, en este caso, sin perder de vista el contexto en el que es utilizado, nos contentaremos con decir que es representativo de su estado profano, de aquel que aún no sabe de dónde viene ni a dónde va, y marcha ciegamente sin conciencia del abismo al cual se podría precipitar. [8]

Ahora, deberá cruzar el bosque, el pasaje hacia otro mundo, el lugar de lo eterno, atestado de prodigios y seres maravillosos, de misterios y revelaciones, el lugar donde ocurrirán sus experiencias más significativas, 



...el lugar donde iniciará su valeroso viaje 
a la estación del corazón...




[1] Wolfram von Eschenbach, Parzival.
[2] Fulcanelli, Las moradas filosofales,
[3] Citado por René Guénon en Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada.
[4] René Guénon, op. cit.
[5] Henry Corbin, El hombre y su Ángel.
[6] Ibíd.
[7] Ver René Guénon, Iniciación y Realización Espiritual.
[8] René Guénon, Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada.